El contrato de arrendamiento: los errores que no puedes cometer

El contrato de arrendamiento: los errores que no puedes cometer

El contrato de arrendamiento es una documento muy delicado porque en el se definen las condiciones de la relación entre arrendatario y propietario. Hay errores que no puedes cometer en el contrato de arrendamiento

Sabemos que su redacción y gestión es muy compleja, pero si quieres tener un arriendo tranquilo y sin sobresaltos, es necesario cumplir ciertas normas.

 

Aquí te dejamos algunos errores que no puedes cometer en el contrato de arrendamiento.

1-Acuerdo de palabras

Jamás se te ocurra realizar una gestión donde la palabra sea el elemento central del pacto. Es importante que todo quede acordado, plasmado y firmado ante una notaría. Nada está acordado, si no está firmado. Nunca olvides eso.

2-Date un tiempo para leer

Tienes prohibido firmar sin haber leído. No confíes plenamente en el propietario, así este sea de confianza. Hasta tu nombre en la firma debes detallar muy bien. Solo así podrás firmar tranquilo y a gusto.

 Errores que no puedes cometer en el contrato de arrendamiento
Jamás se te ocurra realizar una gestión donde la palabra sea el elemento central del pacto.

3-Conoce muy bien a tu arrendatario

Como propietario estás en la obligación de solicitarle a tu arrendatario sus antecedentes comerciales y laborales.

Evalúa muy bien sus ingresos e intenta crear escenarios donde él se quede sin empleo y cómo podría responder ante eso. Solo así sabrás si está calificado para recibir en arriendo tu propiedad.

 

4- Los detalles siempre importan

Nunca des por sentado que todo está en orden en la propiedad. Siempre es necesario que hagas una revisión detallada y dejes por escrito los daños que hallaste. Esto permitirá que, al momento de finalizar el arriendo, el propietario no realice ningún cobro. Lo mismo aplica para el propietario.  Nada debe quedar a discreción.

5- El fin

Todo contrato tiene un principio y un final. Toma en cuenta las cláusulas de término anticipado y cuánto es el tiempo que establece la inmobiliaria para darse por enterada de que desalojarás la propiedad.

Si evitas estos errores, te aseguramos que todo estará en orden. En estos asuntos, la prudencia es fundamental.